lunes, 5 de octubre de 2015

Caso El Capote: cuando una marca tiene carácter

Misma situación y parecidas impresiones que con Lush. El pasado sábado caminaba con mi hermano José (sí, el de las covers de YouTube) por la calle Claudio Coello cuando nos topamos con El Capote, una tienda de ropa, que nos llamó la atención.
@rmaragu
"Es hora de presumir de lo nuestro". Foto: Rafa Martín Aguado
La decoración y el estilo de una tienda, la mirada de los dependientes, el olor y la música suelen decir mucho de la marca que venden. A ninguno de los dos nos atrae el toreo, pero un "algo" nos hizo entrar.

Retratos de la historia familiar.
La ropa te recuerda inmediatamente La Martina, Ralph Lauren o El Ganso. Ante nuestras preguntas, la chica que atendía en ese momento se ofreció a contarnos la historia de El Capote.

Los creadores de "El Capote", Rafael Dona y Carolina -su mujer-, comienzan su relato con una "inspiración": el padre y el abuelo de Rafael, fallecidos en un accidente, su madre que le enseñó todo y Juan José Padilla, torero y gran amigo e imagen de la marca.Y un homenaje: "Es hora de presumir de lo nuestro".

Cuando una empresa tiene clara su misión y su visión, y tienen el "arte" de contarlo bien, la cultura de la compañía se traslada a todos los elementos de la marca. Cuando percibimos una identidad fuerte, normalmente nuestra primera reacción es la de respeto y simpatía, al margen de nuestros gustos personales.

¿Cómo se crea y se difunde esa cultura? No conozco todavía a Rafael y Carolina, pero la dependienta me contó cómo son ellos quienes diseñan la ropa y los accesorios (una de las zapatillas está diseñada por uno de sus hijos); que manufacturan en España y en Portugal, no en la India y China (una periodista la definió como moda española de verdad); que Rafael disfruta en la tienda atendiendo a los clientes, etc. Es decir, una idea clara y una ejecución coherente.
Juan José Padilla, amigo del matrimonio, es la imagen de El Capote.
A estas alturas, mi hermano y yo estábamos -impresionados por el tiempo que nos dedicaba la dependienta-, pasamos a la siguiente fase: probar el producto. La chica nos aconsejó, fue al almacén a pedir una talla diferente de una camisa, etc. Un 10.
La estrategia es clara -ellos consideran que su competencia es Scalpers-: un producto cuidado, aspiracional -no quieren expandirse mucho y cuentan con el apoyo de varios personajes famosos-, y una atención al cliente esmerada, que se aprecia en la tienda, aunque  algo menos en las redes sociales, pues les falta contar mejor su historia y contestar a las preguntas o interactuar un poco mejor. Están en Twitter, Facebook, Instagram y Pinterest. Habrá que seguirles la pista...