domingo, 15 de marzo de 2015

Habla para el público... pero llévate bien con el periodista


Por si alguno no se ha enterado todavía, en España estamos en un año de campañas electorales: andaluzas, autonómicas, municipales y catalanas. Un 2015 agotador. Los candidatos multiplican sus intervenciones en entrevistas, mítines y debates, con una cohorte de asesores que les preparan los discursos, formulan argumentos y aconsejan sobre cómo actuar frente a los periodistas.


En el manual básico del portavoz de una formación política se encuentra la máxima de "habla al electorado, no al periodista". Es decir, no importa qué preguntas te formulen sino el mensaje que quieres transmitir. Es lo que se llama "construir puentes". Y, aunque es cierto, no es bueno "puentear" al periodista o ningunearlo, porque él es la correa de transmisión del mensaje. Es decir, más te vale caerle bien al periodista o, al menos, ganarte su respeto

Recientemente, Dircom y ADECEC han elaborado el "Manual de Buenas Prácticas en la relación entre profesionales de la comunicación y los periodistas", que estableció un diálogo entre periodistas y dircoms (véase también asesores de campaña). Extrajeron diez reglas para alcanzar una buena relación entre ambos.
Decálogo buenas prácticas dircom / periodistas
Las campañas son largas y muy duras, y los planteamientos teóricos e "idealistas" sucumben ante las puñaladas que se reparten entre los partidos políticos y otros actores con intereses más o menos legítimos, pero pienso que, a medio plazo merece afrontar tres retos para conseguir que el enfoque de los periodistas se acerque al deseado por los dircoms de los partidos políticos, porque el mundo no es bambi.
1. Profesionalidad
Ofrecer expectativas reales y trabajadas sobre el acceso a los líderes y sobre el programa político. La palabrería hueca se detecta enseguida y la filtración o uso de exclusivas solo para los amiguetes rompe el pacto con el resto de medios de comunicación.
2. Creatividad
Dossieres de prensa de decenas de folios (¡en PDF!), cifras y argumentarios absolutamente subjetivos, etc., agotan a cualquiera. Es necesario ofrecer buenas historias para que sean "compradas" por los periodistas. Se impone conocer bien sus intereses, el histórico de sus artículos y entender el enfoque con que orientan las noticias. Y si además se lo ofrecemos con elementos multimedia -vídeos, imágenes e infográficos-, mejor que mejor.
3. Lealtad
Los periódicos no son publicidad gratuita. El diálogo con los ciudadanos pasa por el diálogo con los periodistas; responder a sus inquietudes y necesidades con razones y argumentos comprensibles es clave para que legitimar el seguimiento que les pides. Ya pasó la época de exigirles que copien y peguen tus notas de prensa sin pagar un euro por la publicidad.